contenrozas
Un elemento instalado puede parecer relativamente compacto y, sin embargo, ocupar un volumen considerable cuando se rompe, desmonta o apila junto con otros residuos. Para calcular la capacidad del contenedor de una manera razonable conviene realizar un inventario aproximado de los trabajos previstos y distinguir entre pequeñas retiradas, demoliciones parciales y actuaciones integrales. El peso también debe tenerse en cuenta, ya que determinados residuos de construcción pueden ser muy densos aunque aparentemente ocupen poco espacio. Elegir únicamente el recipiente más grande disponible no siempre constituye la solución más eficiente, de la misma manera que contratar uno demasiado pequeño puede obligar a realizar sustituciones constantes y alterar el ritmo de la obra. Entre los errores al alquilar un contenedor aparece precisamente la tendencia a seleccionar la capacidad sin analizar previamente qué se va a retirar.